La Berlinale niega censurar a los cineastas pro-Gaza
La directora de la Berlinale negó el miércoles que censure a los cineastas propalestinos como afirman más de 80 actores y directores, entre ellos Javier Bardem y Tilda Swinton, en una carta abierta publicada la víspera.
El festival de cine "defiende la libertad de expresión dentro de los límites establecidos por la ley alemana", declaró Tricia Tuttle en una entrevista con la revista Screen.
El martes, más de 80 actores y directores firmaron una declaración, coordinada por el grupo "Film workers for Palestine", que condena el "silencio" del festival de cine de Berlín sobre el "genocidio de los palestinos".
También acusan a la Berlinale de "censurar a artistas que se oponen al genocidio en curso perpetrado por Israel contra los palestinos en Gaza".
Tuttle dice estar "en profundo desacuerdo con las desinformaciones presentadas, afirmaciones inexactas sobre la Berlinale que no se basan en ninguna prueba o que son anónimas".
La polémica se desató después de que el presidente del jurado Wim Wenders dijera el jueves que el cine debe "quedar al margen de la política", de la que es su "opuesto".
El momento "no es bueno en absoluto para el festival" y "realmente difícil" para su equipo porque "no se habla de estas magníficas obras de los cineastas como se debería", lamenta la estadounidense.
La Berlinale comprende "la profundidad de la ira y la frustración ante los sufrimientos de los habitantes de Gaza" pero también representa "a muchas personas que viven en Alemania y que desean una comprensión más compleja de la posición de Israel que la que quizás tenga el resto del mundo en este momento", matiza Tuttle.
Debido a su responsabilidad histórica en la Shoah, Alemania es uno de los principales aliados de Israel en el mundo, lo que le vale numerosas críticas, especialmente considerando la situación en la Franja de Gaza.
En el canal Welt TV, el ministro de Cultura Wolfram Weiner, cuyo gobierno financia el festival, defendió a Wim Wenders y Tricia Tuttle por considerar que "dirigen la Berlinale de manera muy equilibrada".
"La libertad de opinión implica también que a veces tengamos el derecho de no decir nada. (...) La Berlinale no es una oenegé con cámara y puesta en escena", añadió.
B.Cretella--PV