La UE se reúne sobre la crisis migratoria en Ceuta
Tras la crisis, llega el momento de hacer balance: los europeos mantienen este martes un debate franco para extraer las lecciones de la oleada migratoria de Ceuta y de las fuertes tensiones que ha suscitado.
La llegada de decenas de miles de personas a ese enclave español en el norte de África ha puesto de relieve la fragilidad de la cooperación europea en materia migratoria.
Desde la difusión de imágenes virales de migrantes cruzando la frontera a pie o a nado se han definido dos bandos.
Por un lado, España. Por el otro, los Estados de la UE partidarios de una línea migratoria muy firme, como Italia o Dinamarca.
Estos países se han lanzado a la ofensiva y lamentan que una "inmigración descontrolada" constituya "una amenaza para Europa”.
Acto seguido exigieron la exclusión de España del espacio Schengen, la zona de libre circulación en Europa, una petición políticamente explosiva, jurídicamente imposible a la luz del derecho europeo y que ha suscitado la ira de Madrid.
- Cartas desde todos los frentes -
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuyo gobierno defiende un enfoque más abierto en materia migratoria, respondió con una carta dirigida a los dirigentes de las instituciones europeas.
En esta misiva, el líder español criticó duramente la actitud "egoísta" de esos países de la UE y pidió una reunión de urgencia.
Unas horas más tarde, llegó una contracarta de 22 países, encabezados por Italia, Dinamarca, Alemania y Hungría, que también pedían una videoconferencia de emergencia, pero con un objetivo muy diferente: seguir defendiendo su postura firme en materia de inmigración.
Francia no se sumó a esta iniciativa, al considerar que equivalía a instrumentalizar la situación en el enclave español. Destacó que la inmensa mayoría de los migrantes que habían cruzado la frontera ya habían sido devueltos a Marruecos.
Según un delegado del gobierno local de Ceuta, 2.500 migrantes se encontraban aún el lunes en este territorio.
- "Frustración" -
La llamada entre los ministros del Interior comenzó el martes poco después de las 10H00 (08H00 GMT), sin que se sepa si permitirá calmar los ánimos o enardecerlos.
Durante una reunión entre embajadores el lunes, España ya expresó "su frustración por la falta de solidaridad" proveniente de algunos países de la UE, según una fuente diplomática.
Varios Estados miembros se preguntan por las señales enviada por Madrid, a luz de algunas decisiones recientes. Creen que su amplio programa de regularización de migrantes ha podido dar la impresión de que "las puertas estaban abiertas".
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se ha congratulado en cualquier caso de que la reunión pueda celebrarse, y abogó por una "respuesta europea común" para "reforzar las fronteras".
Entre las opciones mencionadas figuran "una vigilancia reforzada" y un recurso más intenso a "barreras físicas".
En meses recientes, la UE ha endurecido claramente sus normas en materia de inmigración, al autorizar en particular a sus Estados miembros a enviar a los solicitantes de asilo rechazados a centros fuera de las fronteras del bloque europeo.
Entre las opciones consideradas se baraja Ruanda, Uganda, Ghana o incluso Uzbekistán.
A.Graziadei--PV