Pallade Veneta - Entre cafés y paseos, los habitantes de Teherán aprovechan la tregua mientras dure

Entre cafés y paseos, los habitantes de Teherán aprovechan la tregua mientras dure


Entre cafés y paseos, los habitantes de Teherán aprovechan la tregua mientras dure
Entre cafés y paseos, los habitantes de Teherán aprovechan la tregua mientras dure / Foto: - - AFP

A pocas horas del fin anunciado de la tregua entre Irán y Estados Unidos, Mobina Rasoulian, una estudiante de 19 años, aprovecha al máximo la vida en Teherán con el temor de que la guerra vuelva pronto.

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"He salido sin estresarme, he paseado, he ido a cafeterías, restaurantes", dice la joven en una calle de la capital, con la cabeza descubierta y un 'piercing' en la nariz pese a las estrictas normas sobre vestimenta de la república islámica.

Babak Samiei, un ingeniero de 49 años, también ha intentado "retomar lo más posible" sus hábitos. Ha vuelto a hacer deporte y yoga tras 40 días de guerra "sin hacer nada".

Ahora intenta no pensar demasiado en el futuro aunque cree que, pese a las negociaciones, "al final no se alcanzará ningún acuerdo y la guerra probablemente se reanudará".

Irán afirmó este martes que aún no ha enviado una delegación a Pakistán para una segunda ronda de negociaciones. Y según el presidente estadounidense, Donald Trump, el alto el fuego expira el miércoles por la noche, hora de Washington.

La guerra empezó el 28 de febrero con los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán. Hasta la tregua acordada el 8 de abril, los bombardeos fueron constantes y dejaron miles de muertos, incluyendo numerosos líderes iraníes.

- Vendedores callejeros -

En los barrios acomodados de Teherán, abandonados por la guerra y cuyos habitantes se fueron a buscar refugio a orillas del mar Caspio, las terrazas están llenas de nuevo.

La clientela es joven y moderna, y muestra sin complejo su pelo rizado o teñido. Un grupo de músicas callejeras tocan percusiones mientras que los transeúntes siguen con su vida diaria. Algunos toman café con leche con té matcha en las cafeterías, mientras otros hacen sus compras.

El norte de Teherán y sus callejuelas, con un estilo de vida más occidentalizado que en otras partes, parecen un oasis de calma que contrasta con el ajetreo del resto de la capital de más de 10 millones de habitantes.

En el centro, los edificios en ruinas recuerdan el precio de la guerra. Cada tarde, partidarios del poder siguen manifestándose en las grandes plazas, con banderas iraníes y el chador omnipresente.

Muchos iraníes están preocupados por la situación económica, agravada por la guerra, y por las restricciones de comunicación impuestas por las autoridades.

Laleh, una profesora de inglés de 27 años que vive en la ciudad de Isfahán, en el centro de Irán, espera desesperadamente el restablecimiento de internet para poder retomar su actividad de clases en línea.

"El número de despidos en las grandes y pequeñas empresas es muy elevado y la inflación es terrible", dice a periodistas de AFP en París.

"Muchos han empezado a trabajar para Snapp! [un servicio de reserva de taxis en línea similar a Uber], y la ciudad está llena de vendedores callejeros", asegura.

En Teherán, Farah Saghi, una trabajadora por cuenta propia de 60 años, asegura que "ahora que internet está cortado todo el mundo pierde su empleo".

H.Lagomarsino--PV