Independentistas ganan elecciones en provincia canadiense de Quebec, según resultados preliminares
Los independentistas de Quebec, la única provincia francófona de las diez de Canadá, ganaron las elecciones de este lunes con la promesa de organizar un nuevo referéndum sobre la independencia, según los resultados preliminares.
Su regreso al poder supone un reto para el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en medio de las tensiones comerciales con Washington y las tentativas separatistas de la rica provincia petrolera de Alberta.
Quebec, de nueve millones de habitantes y con un gobierno local con amplias competencias, eligió a los 127 diputados provinciales.
Con más del 50% de los votos escrutados, el Partido Quebequense obtuvo el 29% de los sufragios, por delante de los liberales y los conservadores, y superando ampliamente a la Coalición Avenir Québec, el partido de centro-derecha en el poder desde 2018.
Su líder, Paul Saint-Pierre Plamondon, un abogado de 49 años apodado "PSPP", se perfila como el nuevo primer ministro de la provincia. Sin embargo, aún no es posible saber si su gobierno tendrá mayoría o será minoritario.
Al conocerse los primeros resultados, sus partidarios reunidos en Montreal, cantaron "Le Québec, un pays", un famoso eslogan independentista.
- Referéndum pos-Trump -
El partido prometió organizar un nuevo referéndum sobre la independencia de Quebec después de que Donald Trump deje la presidencia de Estados Unidos en enero de 2029.
El conflicto comercial entre Estados Unidos y Canadá "no ofrece un clima tranquilo para reflexionar sobre nuestro futuro", explicó el líder independentista.
Alexia Gómez, de 19 años y que votó por primera vez, considera la actual relación entre Washington y Ottawa como "preocupante".
"Si Quebec se independiza, nos volveríamos políticamente, económicamente y militarmente vulnerables", dijo a la AFP.
Otro residente, Félix Marineau, de 26 años, dice que ha estado "a favor del sí (a la independencia) desde siempre".
"Tenemos derecho a plantearnos la cuestión (de una secesión de Canadá) como democracia. Para mí, estar en contra del referéndum es estar en contra de la democracia", declaró a la AFP.
Lydie Periard, una estudiante de 22 años, se declaró "muy preocupada" tras estos resultados, debido a una visión, según ella, "populista" de esa formación sobre la inmigración.
El Partido Quebequense aboga por reducir el número de inmigrantes, en particular de los no francófonos.
La saliente primera ministra de Quebec, Christine Fréchette, hizo el lunes un último intento por convencer a los votantes al preguntar si "quieren un gobierno que nos lleve a una campaña de referéndum donde todo quede patas arriba o si quieren un gobierno que se concentre en garantizar una economía estable".
Las encuestas previas mostraban que el apoyo a su partido se había desplomado en las últimas semanas.
La provincia francófona ya ha organizado dos referéndums de independencia, en 1980 y 1995. En el último, el "Sí" a favor de separarse perdió por un estrecho margen.
La cuestión de la independencia siempre ha dividido profundamente a los quebequenses, aunque la idea de organizar un nuevo referéndum ha estado fuera del debate político en las últimas tres décadas.
Una encuesta reciente reveló que solo el 31% de los habitantes de Quebec se muestra favorable a la independencia.
La preferencia por el Partido Quebequense se debe, según analistas, a un deseo de cambio debido a la pérdida de poder adquisitivo y al desmantelamiento de la sanidad pública más que a los anhelos independentistas.
Antes de entrar al Parlamento en Ottawa el lunes, el primer ministro Mark Carney dijo a los periodistas que trabajará con cualquier gobierno que sea elegido en Quebec.
Saint-Pierre Plamondon ya ha asomado que entiende el vínculo con Ottawa como "una relación de fuerza". Si "no se respeta" a Quebec "no esconderé que eso no es aceptable", declaró.
T.Galgano--PV