La minoría árabe israelí se moviliza para unas elecciones existenciales
Said Kabet ha boicoteado las elecciones legislativas israelíes toda su vida. A sus 55 años, acudirá a las urnas el 27 de octubre por primera vez, convencido de que el futuro de la minoría árabe de Israel se decidirá ese día.
"No votar no haría más que reforzar a (Itamar) Ben Gvir y a (Bezalel) Smotrich", dos ministros de extrema derecha del Gobierno saliente, explica este farmacéutico de la localidad árabe de Majd al Krum, en el norte de Israel.
Los árabes israelíes son descendientes de los palestinos que permanecieron en sus tierras tras la creación del Estado de Israel en 1948.
Esta minoría, que representa cerca del 20% de la población israelí, se considera discriminada por la mayoría judía. Denuncia que su situación ha empeorado bajo el Gobierno saliente de Benjamin Netanyahu, el más derechista de la historia del país.
Impulsada por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, y el de Hacienda, Bezalel Smotrich, la colonización se ha acelerado en Cisjordania ocupada, y con ella, los actos de violencia de habitantes de esos asentamientos hacia los palestinos.
Los colonos se enfocan ahora en las localidades árabes de Israel.
En septiembre, un terreno propiedad de la familia Kabet en Majd al Krum fue escenario de un enfrentamiento entre los vecinos y colonos judíos que habían acudido a la zona para establecerse ilegalmente.
La policía israelí desalojó a los ocupantes, a pesar del apoyo de Smotrich, quien afirmó en agosto que quería "judaizar" las regiones de mayoría árabe de Israel.
El episodio conmocionó a la población.
"A la luz de lo que ha ocurrido aquí y en otros lugares, animo a todos los votantes a acudir a las urnas", afirma Said Kabet.
- "Peligro cercano" -
Dana Salameh, de 31 años, recorre las calles de Majd al Krum para convencer a los reticentes de que vayan a votar.
Tradicionalmente la participación es menor entre la minoría árabe. En las últimas elecciones de 2022 fue del 53%, frente al 70% a nivel nacional.
Pero la activista está convencida de que esta vez aumentará.
"Todo el mundo, incluso aquellos que (normalmente) boicotean las elecciones o que no están seguros de ir a votar, se da cuenta ahora de lo cerca que estará el peligro si este Gobierno sigue en el poder", afirma.
Los partidos árabes israelíes han presentado dos listas: la Lista Unificada, que agrupa a tres partidos, y Raam, acrónimo en hebreo que significa "Lista Árabe Unida".
La Comisión Electoral ha invalidado ambas inicialmente, a petición de miembros del gobierno, pero la Corte Suprema les ha autorizado a presentarse.
Las últimas encuestas les auguran 13 escaños entre ambas, frente a los 10 que tienen actualmente los partidos de mayoría árabe.
Esta cifra refleja la sensación entre la minoría árabe de que estas elecciones son "una lucha por su propia existencia", opina Dana Salameh.
"Dependerá de tu voto", se lee en los carteles.
Si los comicios son tan reñidos como anuncian las encuestas, los partidos de la minoría árabe podrían tener la llave para la formación de un gobierno.
Otro factor que moviliza a la minoría árabe es el aumento de la delincuencia en su comunidad, en particular los homicidios y las extorsiones.
Según la oenegé judeoárabe Abraham Initiatives, más de 140 árabes israelíes fueron asesinados durante el primer semestre de 2026, lo que supone un aumento del 15% con respecto al mismo periodo de 2025.
Muchos ciudadanos árabes acusan a la policía israelí de mirar para otro lado.
"El Estado se ha retirado por completo", opina el criminólogo Walid Haddad.
- "Expulsar a los extremistas" -
Los árabes israelíes también se enfrentan a demoliciones de viviendas. Las autoridades israelíes las justifican alegando la falta de permisos de construcción.
Los vecinos denuncian las dificultades que tienen para obtener dichos permisos.
En Taybeh, en el centro del país, unos cuarenta miembros de la familia Abu Mtair se enfrentan a una amenaza de demolición, aunque por ahora se ha suspendido.
"No puedo imaginar que vuelva este Gobierno de derechas", afirma Akram Abu Mtair, de 47 años.
El 12 de octubre, 80 viviendas fueron arrasadas en la aldea beduina de al Dahiya, en el desierto del Néguev, en el sur. Adnan Abu Wadi está convencido de que todos irán a "votar en masa".
"Utilizaremos nuestros votos árabes para cambiar de gobierno y expulsar a los extremistas", afirma.
M.Jacobucci--PV