Brasil decide en las urnas: ¿Más Lula o los Bolsonaro de vuelta?
Los brasileños acuden a las urnas el domingo ante una encrucijada: otros cuatro años bajo el gobierno del veterano izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva o el regreso de la derecha de la mano del senador Flávio Bolsonaro.
Es la última batalla electoral para Lula, que cumplirá 81 años la próxima semana y espera lograr una remontada después de quedar segundo en el primer turno, detrás del hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro.
Las últimas encuestas mostraron a ambos candidatos en empate, con una ligera ventaja para el senador.
El balotaje determinará si Brasil se mantiene como gran bastión de la izquierda en América Latina o si se suma al giro regional hacia la derecha impulsado por Donald Trump.
El presidente estadounidense hasta ahora no ha respaldado abiertamente al hijo de su aliado.
Lula aspira a un cuarto mandato no consecutivo y se ha presentado como un baluarte contra una injerencia de Estados Unidos y un protector de la democracia.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, ha prometido endurecer la lucha contra la delincuencia y recortar el gasto público, con un mensaje de cambio que parte de los brasileños dicen anhelar.
"Ya basta, han sido 16 años de este gobierno, hemos visto que no ha funcionado. Es hora de un cambio", dijo a la AFP Joao Paulo, de 37 años, durante un mitin de la derecha el sábado en Belo Horizonte (sureste), en referencia al período de gobierno del Partido de los Trabajadores de Lula.
Bolsonaro se ha presentado como más moderado que su padre, que cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.
Pero también ha prometido que, si resulta elegido, su primer acto será liberar a Jair Bolsonaro, su "brújula".
Tras la derrota en la primera vuelta, la izquierda se movilizó con multitudinarios mítines bajo el lema "Nunca más Bolsonaro".
Los manifestantes recordaron la gestión de la pandemia de covid, que dejó 700.000 muertos, la devastación de la selva amazónica y los recortes a los programas públicos durante el mandato del ultraderechista.
La deforestación de la mayor selva tropical del mundo ha alcanzado su nivel más bajo en cuatro décadas bajo el gobierno de Lula.
Sin embargo, mientras el fenómeno climático de El Niño alimenta incendios que este mes han cubierto de humo varias ciudades amazónicas, el cambio climático estuvo ausente en la campaña.
- "Ayuda enorme" -
Lula, admirado por sus programas sociales que sacaron a millones de personas de la pobreza, regresó al poder tras 12 años en las elecciones de 2022, después de un escándalo de corrupción que lo llevó a prisión.
Los cargos, anulados por motivos procesales, lo siguen persiguiendo.
Durante su tercer mandato, ha logrado una caída de la inflación y el desempleo. Sin embargo, los votantes se quejan del alto costo de la vida y están hartos de la delincuencia.
Las políticas de ayudas sociales de Lula se convirtieron en un punto de tensión durante la campaña.
Su rival le acusó de quebrar el país mientras muchos bolsonaristas criticaron un asistencialismo que a su entender corta las posibilidades de prosperar con un trabajo.
Otros defienden su importancia vital.
"Aunque la gente lo llame limosna, para nosotros fue una ayuda enorme porque quien ha pasado hambre no se toma a la ligera estos programas", dijo a la AFP Walter dos Santos, de 56 años, que vive en el noreste de Brasil, bastión y cuna del presidente.
- El día después -
Tras el revés de la primera vuelta, Lula rejuveneció su estrategia: se compró su primer celular y grabó videos selfi.
La intensa batalla en las redes sociales involucró a Meta, dueña de WhatsApp, Facebook e Instagram.
La campaña de Lula acusó a la empresa estadounidense de favorecer a su rival mediante una "manipulación algorítmica".
Meta lo negó, pero reconoció errores como la desactivación de anuncios de la campaña de Lula por motivos técnicos, alegó.
Gane quien gane, Brasil afronta una dura resaca electoral.
"Si gana la izquierda, se enfrentará a cuatro años con un Congreso hostil", afirmó el analista político Thomas Traumann, en alusión a un hemiciclo todavía más conservador en el próximo mandato.
"Si gana la extrema derecha, habrá un gobierno de represalias dirigido contra la Corte Suprema", detestada por la derecha tras condenar a Jair Bolsonaro por el intento de golpe de Estado.
B.Fortunato--PV